Erling Haaland, el delantero que metió a Noruega en la historia del Mundial
Erling Haaland festeja uno de sus goles. Su doblete ante Brasil metió a Noruega, por primera vez en la historia, en los cuartos de final de una Copa del Mundo.
Hay futbolistas que cargan un país sobre la espalda, y en Noruega ese peso tiene nombre y apellido. Erling Braut Haaland, delantero del Manchester City, acaba de firmar la mayor gesta de su selección en una Copa del Mundo y confirmó por qué se lo considera uno de los mejores nueves del planeta. Detrás del goleador hay una historia de raíces atléticas, una carrera de ascenso vertiginoso y hasta un lazo inesperado con el fútbol argentino.
Un delantero nacido en Inglaterra que eligió Noruega
Aunque juega para la selección noruega, Haaland nació en Leeds, Inglaterra, el 21 de julio de 2000, mientras su padre defendía al club de esa ciudad. A los tres años la familia volvió a Bryne, la localidad natal de sus padres, y ahí echó raíces el chico que hoy, a punto de cumplir 26 años, mueve las portadas del mundo. Su apellido original era Håland; lo adaptó a “Haaland” para que se pronunciara mejor fuera de Noruega, un detalle que dice bastante sobre una carrera pensada desde temprano para el escenario global.
Sangre atlética: la familia detrás del goleador
El talento no cayó del cielo. Su padre, Alf-Inge Håland, fue futbolista profesional, jugó en Inglaterra y disputó un Mundial con Noruega; su madre, Gry Marita Braut, fue campeona nacional de heptatlón. De esa mezcla de potencia y coordinación salió un delantero de casi 1,95 metro que combina fuerza, velocidad y una zancada difícil de frenar. La vena futbolera sigue en la familia: sus primos Jonatan Braut Brunes y Albert Tjåland también son jugadores profesionales.
De Bryne al Manchester City: una escalada sin freno
Debutó en el primer equipo del Bryne con apenas 15 años y de ahí no paró. Pasó por el Molde de Ole Gunnar Solskjær y en el Red Bull Salzburgo se dio a conocer en Europa: en su estreno en la Champions League firmó un triplete ante el Genk, un aviso de lo que vendría. En 2020 llegó al Borussia Dortmund y no perdió tiempo: entró desde el banco en su primer partido y marcó otros tres goles, arrancando un promedio goleador que se volvió un fenómeno. Ese mismo año se convirtió en el primer noruego en ganar el Golden Boy, el premio al mejor juvenil del continente.
En 2022 dio el salto al Manchester City, y su primera temporada en Inglaterra fue demoledora: 36 goles, un récord para un curso de la Premier League, y el triplete de Premier, FA Cup y Champions League. Ese año lo eligieron mejor jugador de Europa. Máximo artillero histórico de la selección noruega desde 2024, cuando superó una marca que resistía 87 años, en enero de 2025 firmó contrato con el City hasta 2034, uno de los vínculos más largos que se recuerden en el fútbol de élite.
El camino de Noruega en el Mundial
Para llegar a esa cita con la historia, los nórdicos recorrieron un trayecto de menor a mayor. En la fase de grupos terminaron segundos detrás de Francia, con un debut a puro vértigo: 3-2 sobre Senegal. En la primera ronda eliminatoria dejaron en el camino a Costa de Marfil por 2-1, con tantos de Antonio Nusa y del propio Haaland, que apareció otra vez para desnivelar. El delantero llegó al cruce con Brasil con cinco goles encima, como el hombre al que había que frenar sí o sí.
La noche que dejó a Brasil sin Mundial
El capítulo más resonante llegó en los octavos de final. En el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Noruega se impuso 2-1 a Brasil con los dos goles de Haaland: primero un cabezazo tras un centro preciso, alrededor del minuto 80, y después un violento remate raso desde la frontal, ya en el cierre. El arquero Örjan Nyland completó la faena con varias atajadas, incluido un penal que le contuvo Bruno Guimarães, mientras el capitán Martín Ødegaard manejaba los hilos del equipo. Con ese triunfo, Noruega alcanzó por primera vez los cuartos de final de una Copa del Mundo —su techo anterior habían sido los octavos de 1998— y dejó afuera a la pentacampeona dirigida por Carlo Ancelotti. El golpe tuvo una postal elocuente: Neymar, que descontó de penal sobre la hora, anunció después su retiro de la selección brasileña. Con su doblete, Haaland llegó a siete goles en el torneo e igualó a Lionel Messi y Kylian Mbappé en la cima de la tabla de goleadores. En cuartos, Noruega espera por el ganador de México-Inglaterra.
El guiño argentino: por qué simpatiza con Boca
En medio de tanto récord europeo, aparece un dato que sorprende de este lado del Atlántico: Haaland siente simpatía por Boca Juniors. El vínculo nació en su etapa en el Borussia Dortmund, donde compartió vestuario con el defensor argentino Leonardo Balerdi, hoy referente y capitán del club de la Ribera. Fue Balerdi quien le mostró imágenes de La Bombonera y del clima de la hinchada, y el noruego quedó marcado por esa pasión. Un cruce futbolero que explica cómo un delantero criado entre los fiordos terminó guardándolo cariño a un club del sur porteño.
A los 25 años, con títulos, récords y una selección que sueña como nunca, Haaland todavía tiene margen para crecer. Y cada vez que la pelota le queda cerca del arco, el mundo entero mira lo mismo: a un goleador que parece diseñado para no fallar.