Luis Zahera: cómo un actor de reparto se convirtió en estrella de Netflix a los 60 años
Luis Zahera construyó durante décadas una carrera de personajes secundarios hasta convertirse en uno de los actores españoles más reconocidos de su generación.
Durante años, a Luis Zahera lo reconocían por la cara más que por el nombre. Era el tipo inquietante que aparecía en una escena y se la quedaba. Con paciencia de artesano, este actor de Santiago de Compostela pasó de ser un rostro popular de la televisión gallega a ganar dos premios Goya, recibir la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y protagonizar una de las series españolas más vistas de Netflix. A los 60 años vive el momento más alto de una carrera que empezó hace casi cuatro décadas.
Un compostelano lejos de los circuitos del espectáculo
José Luis Castro Zahera nació en Santiago de Compostela en mayo de 1966. Creció lejos de los ambientes donde suelen formarse los actores y, antes de dedicarse por completo a la interpretación, trabajó en distintos oficios. Esa experiencia de la vida cotidiana, lejos de las escuelas de arte dramático de Madrid, se nota en muchos de sus personajes: gente común, a veces torpe, a veces peligrosa, siempre creíble.
Su debut en el cine llegó muy temprano, en 1987, con un papel en Divinas palabras, la adaptación de la obra de Valle-Inclán dirigida por José Luis García Sánchez.
Petróleo, el vecino que todos reconocían
El primer gran reconocimiento del público llegó en Galicia gracias a Petróleo, su personaje en Mareas vivas, la serie de la televisión gallega que durante años formó parte de la vida de miles de familias. Petróleo lo convirtió en una figura popular en su tierra mucho antes de que el resto de España supiera su nombre.
Durante las dos décadas siguientes construyó una carrera sólida y silenciosa, casi siempre en papeles de reparto. Fue uno de los presos de Celda 211 (2009), la película de Daniel Monzón que arrasó en los Goya de su año, y fue sumando trabajos en cine y televisión que lo consolidaron como uno de esos actores que los directores llaman cuando necesitan que una escena funcione.
El secundario que se queda con la película
El punto de inflexión llegó de la mano de Rodrigo Sorogoyen. En El reino (2018), un thriller sobre la corrupción política en España, Zahera interpretó a Cabrera, un personaje tan desagradable como magnético. El trabajo le valió el Goya al mejor actor de reparto en 2019, su primer gran premio nacional.
Cuatro años más tarde volvió a trabajar con Sorogoyen en As bestas (2022), una historia de tensión rural ambientada en una aldea gallega. Allí fue Xan, un vecino rencoroso que hostiga a una pareja de franceses instalada en el pueblo. La interpretación le dio su segundo Goya en la misma categoría, además del Premio Platino y el de la Unión de Actores.
Él mismo terminó convirtiendo esa especialidad en una marca. En el mundo del espectáculo español se lo conoce por interpretar personajes “chungos”, como se dice en España de los tipos de mala pinta o de trato difícil. Lejos de incomodarle, la etiqueta le dio material para un proyecto propio.
Chungo, un monólogo sobre sí mismo
En Chungo, un espectáculo de unos 80 minutos, Zahera repasa su carrera en clave de humor. Sobre el escenario cuenta anécdotas de su infancia, de sus comienzos en la televisión y de los rodajes, y muestra una faceta cómica que el público no suele ver en la pantalla. Es, de alguna manera, una forma de reírse de la imagen que el cine construyó a su alrededor.
De secundario a protagonista
En enero de 2024 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, una de las distinciones culturales más importantes de España. Ese mismo año, el Festival de Málaga le entregó la Biznaga de Plata al mejor actor por Pájaros, en la que interpreta a Mario. Fue la confirmación de que ya no era solo el gran secundario del cine español.
El salto definitivo llegó con Animal, una serie de Netflix estrenada en 2025 en la que interpreta a Antón, un veterinario rural gallego que, empujado por la crisis del campo, termina trabajando en una tienda de mascotas de la ciudad. La serie mezcla comedia y drama, y el papel le valió nominaciones como mejor actor en los Premios Forqué y en los Premios Feroz.
El éxito fue inmediato. En octubre de 2025, Netflix confirmó una segunda temporada y, durante su rodaje, en 2026, se informó que la serie tendría también una tercera. A comienzos de 2026, medios de distintos países ya lo presentaban como uno de los actores españoles del momento, con una popularidad que desborda las fronteras de su país.
2026, un año de estrenos
Zahera llega a este año con una agenda cargada. En marzo se estrenó en Prime Video Zeta, un thriller de espionaje dirigido por Dani de la Torre y protagonizado por Mario Casas, en el que interpreta a Salvador Ancares. Su filmografía de 2026 suma además Karma y Boulevard, mientras avanza con las nuevas temporadas de Animal.
La trayectoria de Zahera muestra algo poco común en una industria que suele premiar la juventud y la fama rápida: un actor que llegó a su mejor momento pasados los cincuenta, después de décadas de trabajo constante. El chico de Compostela que empezó con Valle-Inclán terminó en la cima del cine español a fuerza de hacer creíbles a los personajes que nadie quería tener de vecinos.