Marilú Marini, la dama que Francia condecoró y Argentina consagró
Marilú Marini desarrolló su carrera entre Argentina y Francia y recibió el Konex de Brillante en 2021.
Marilú Marini lleva más de seis décadas arriba de un escenario y todavía estrena. Bailarina de vanguardia en el Instituto Di Tella, consagrada en París junto a Alfredo Arias y el grupo TSE, condecorada por el gobierno francés y dueña del Konex de Brillante 2021 como la figura más importante del espectáculo argentino de la década, a los 85 años volvió a ser noticia con 27 noches. Este perfil recorre una carrera que cruzó el Atlántico en los dos sentidos y nunca dejó de experimentar.
La bailarina del Di Tella
Marini nació en Buenos Aires el 15 de junio de 1940 y llegó al teatro por el cuerpo: se formó en danza con tres maestras fundadoras de la escena moderna argentina, Patricia Stokoe, María Fux y Renate Schottelius. A comienzos de los sesenta se metió en el corazón de la vanguardia porteña: fue parte del grupo de artistas que le dio cuerpo e identidad al Instituto Di Tella, y junto a Graciela Martínez y Ana Kamien creó el Grupo Danza Actual, un laboratorio de experimentación en danza contemporánea cuando esa expresión todavía escandalizaba.
De esa usina salieron los vínculos que ordenarían su vida, en especial uno: Alfredo Arias, el director con el que compartió la aventura artística de las décadas siguientes. Cuando el clima político argentino se volvió irrespirable para la vanguardia, París apareció como destino natural.
París: una argentina en el centro de la escena
Se instaló en Francia en los años setenta y se sumó al Grupo TSE que dirigía Arias, la compañía de argentinos que conquistó la escena parisina con una teatralidad barroca y satírica. El espaldarazo mayor llegó en 1986, cuando el Sindicato de Críticos de la Prensa Francesa la eligió mejor actriz por La mujer sentada de Copi, el autor argentino-parisino con el que su nombre quedó asociado para siempre. Francia la adoptó hasta la condecoración: el gobierno le otorgó la Ordre des Arts et des Lettres y la Ordre du Mérite, dos de sus máximas distinciones culturales.
El cine la tuvo en los dos continentes y en varios idiomas: de Violanta (1976) y Les Nanas (1985) a Trouble Every Day (2001) de Claire Denis, con quien colaboró varias veces, y más acá en el tiempo The Sleepwalkers (2019), además de trabajos con Edgardo Cozarinsky y Diego Lerman.
El regreso de una dama indiscutida
Nunca cortó el hilo con Buenos Aires. Volvió una y otra vez a los escenarios argentinos de la mano de directores como Roberto Villanueva y Alejandro Tantanian, y la crítica local la colmó de premios: el ACE en 2004 y el ACE de Oro en 2014, el María Guerrero en 2013, el Cóndor en 2017 y el Martín Fierro 2013 como mejor actriz de miniserie. La consagración total llegó en noviembre de 2021, cuando la Fundación Konex le entregó el Konex de Brillante, el galardón que distingue a la figura más importante del espectáculo argentino de la última década.
Lejos de administrar el legado, siguió estrenando. A los 85 años protagonizó 27 noches (2025), la película que la volvió a poner en el centro de la conversación y le valió el Premio Sur a la mejor actriz en 2026. Para las generaciones que la descubrieron ahí, el dato sorprende; para las que la vieron bailar en el Di Tella, es apenas la última escena de una artista que hizo de la curiosidad un plan de carrera de sesenta años.