Rouse Lasserre: la diseñadora argentina que renovó la sastrería de autor
Rouse Lasserre combina técnicas de sastrería clásica, experiencia en vestuario escénico y una mirada contemporánea aplicada a piezas únicas y ediciones limitadas.
Rouse Lasserre construyó su identidad dentro de la moda argentina a partir de un cruce poco habitual: la precisión de la sastrería clásica, la experiencia del vestuario escénico y una mirada que deja visibles las huellas del trabajo artesanal. Desde la creación de su firma en 2019, desarrolló piezas únicas y ediciones limitadas, además de vestir a actores y músicos en festivales, estrenos y ceremonias internacionales. Su propuesta toma estructuras tradicionales y las modifica para adaptarlas a la personalidad, el cuerpo y la historia de cada persona.
Una infancia entre dibujos y costuras
Lasserre nació en San Enrique, una localidad rural del partido bonaerense de 25 de Mayo, y más tarde vivió en Saladillo. Fue criada por su padre y por su abuela Nilda, modista del pueblo, cuyo trabajo marcó sus primeros acercamientos a la indumentaria.
Desde pequeña observaba los moldes, las telas y la máquina de coser, aunque su manera de crear ya mostraba una inclinación por intervenir las formas establecidas. A los diez años realizó el dibujo de un zapato sobre un papel que encontró en la fiambrería donde trabajaba su padre. Esa combinación de observación, dibujo e intuición se convertiría con los años en una parte central de su proceso creativo.
La formación y el paso por el Teatro Colón
Después de terminar la escuela secundaria, se instaló en La Plata para estudiar Diseño de Indumentaria. Durante esos años trabajó en distintas actividades para mantenerse y desarrolló conocimientos de dibujo, moldería y confección.
Su carrera tomó una nueva dirección cuando se presentó a un concurso para trabajar en el Teatro Colón. Aunque no tenía experiencia previa en vestuario histórico, superó una prueba que consistía en realizar una manga de inspiración renacentista y barroca. Meses después fue convocada para integrar el área de sastrería.
Permaneció cinco años en el teatro, donde adquirió rapidez, precisión y capacidad para trabajar con diferentes materiales y anatomías. El contacto con bailarines, actores, vestuaristas y diseñadores nacionales e internacionales le permitió comprender cómo una prenda participa en la construcción de un personaje. También colaboró en producciones vinculadas con figuras como la coreógrafa alemana Sasha Waltz.
Del vestuario escénico al cine y las series
Luego de su experiencia teatral, Lasserre comenzó a colaborar de manera independiente con diseñadores y talleres especializados. Su incorporación a Sastrería Buenos Aires la acercó al vestuario de época para grandes producciones audiovisuales.
Participó en la confección y desarrollo de prendas para series como Santa Evita, Limbo y El Reino. El trabajo cinematográfico le exigió otra forma de lectura: las prendas debían funcionar frente a cámara, responder a una época determinada y acompañar la psicología de cada personaje.
La creación de su propia firma
En 2019 fundó Rouse Lasserre, una marca de diseño de autor orientada a la sastrería a medida, las piezas únicas y las colecciones de producción limitada. Su trabajo conserva elementos reconocibles del oficio —líneas definidas, materiales nobles y atención por la terminación—, pero incorpora asimetrías, costuras expuestas, volúmenes y estructuras que se apartan de la construcción convencional.
La diseñadora entiende cada encargo como un diálogo. Antes de definir una prenda, observa qué desea comunicar la persona que la llevará. El traje deja así de ser un uniforme rígido para convertirse en una extensión de su identidad.
Una de sus cápsulas, La belleza en la imperfección, tomó como referencia el kintsugi, técnica japonesa que repara objetos rotos sin ocultar sus fracturas. Esa idea resume buena parte de su lenguaje: las marcas del proceso no se disimulan, sino que pasan a formar parte del valor visual de la pieza.
Actores y músicos vestidos por Rouse Lasserre
La proyección de la marca creció a partir de sus colaboraciones con figuras del cine y la música. Leonardo Sbaraglia llevó uno de sus trajes en el Festival de Venecia, mientras que Juan Minujín lució sus diseños en eventos como el Festival de San Sebastián, los Premios Platino y los Premios Goya.
También trabajó con Fernando Contigiani durante la etapa internacional de La sociedad de la nieve, con Vivian El Jaber en el Festival de Toronto y con artistas como Tiago PZK. Sus prendas fueron presentadas además en una exposición internacional de moda y fotografía realizada en Madrid.
El recorrido de Rouse Lasserre une el campo bonaerense, los talleres teatrales, el vestuario audiovisual y la alfombra roja. En cada etapa sostuvo una misma búsqueda: conservar el conocimiento artesanal de la sastrería y, al mismo tiempo, abrirlo a nuevas proporciones, movimientos e interpretaciones.