Alejandro Bulgheroni, el heredero que diversificó el petróleo 

Alejandro Bulgheroni, perfil del empresario

Alejandro Bulgheroni, ingeniero industrial y heredero del Grupo Bridas, tercera fortuna del país según Forbes 2026.

Nieto de un almacenero italiano de Rufino y heredero del taller de bridas que su padre le vendía a YPF, hoy encabeza un grupo con intereses en energía, agro y vino repartidos en cuatro continentes.

Alejandro Pedro Bulgheroni nació en Rufino, provincia de Santa Fe, el 24 de octubre de 1943, se formó como ingeniero industrial en la Universidad de Buenos Aires y figura en el ranking Forbes 2026 como el tercer hombre más rico de la Argentina, con un patrimonio estimado en 5.100 millones de dólares. Preside Pan American Energy Group, la mayor empresa privada integrada de energía de la región, y conduce un conglomerado que excede largamente al petróleo con el que su familia construyó su nombre.

De Rufino a Buenos Aires: el origen del apellido

El punto de partida está en un almacén de ramos generales. Ángel Bulgheroni, abuelo de Alejandro, llegó de Italia a comienzos del siglo XX y se instaló en Rufino, donde abrió ese comercio junto a su esposa, Rosa Botto. De ese negocio familiar, Casa Bulgheroni, surgió la vocación industrial de su hijo Alejandro Ángel Bulgheroni, que en 1940, durante un viaje a Buenos Aires, encontró una oportunidad leyendo las páginas de licitaciones de YPF en el Boletín Oficial: fabricar bridas, los anillos que unen los caños por donde circula el petróleo. Ganó su primera licitación y, en 1948, fundó la empresa que tomó el nombre de aquellas piezas, el Grupo Bridas.

Dos hermanos y dos caminos dentro de Bridas

La compañía creció como proveedora de la petrolera estatal y se convirtió con los años en una de las firmas privadas más grandes del sector energético argentino. La conducción quedó en manos de dos hermanos con perfiles distintos. Carlos Bulgheroni, abogado egresado de la UBA y especializado en relaciones internacionales, se ocupó de la expansión y de las negociaciones en mercados lejanos; en los años noventa lideró tratativas en Asia Central para exportar gas desde Turkmenistán, un plan que contemplaba un gasoducto por Afganistán y que finalmente no prosperó. Alejandro, ingeniero industrial, se concentró en la operación, el desarrollo técnico y la diversificación de las inversiones familiares más allá de los hidrocarburos.

Cómo Bridas se transformó en Pan American Energy

El salto que cambió la escala del grupo llegó en septiembre de 1997, cuando la estadounidense Amoco —después absorbida por la británica BP— compró el 60% de Bridas. De esa unión nació Pan American Energy, que con el tiempo se ubicó como la segunda petrolera del país detrás de YPF. Su activo central es Cerro Dragón, uno de los mayores yacimientos de hidrocarburos de Sudamérica, con más de 3.200 pozos en producción; la compañía emplea a unas 21.000 personas y opera 735 estaciones de servicio. La familia conserva el control por medio de Bridas Energy Holdings, que durante años se repartió en partes iguales entre Alejandro y Carlos.

El relevo tras la muerte de Carlos

Carlos Bulgheroni murió en 2016, a los 71 años. Desde entonces, Alejandro quedó como chairman de Bridas Energy Holdings, mientras su sobrino Marcos Bulgheroni asumió como vice chairman y tomó la gestión ejecutiva como CEO de Pan American Energy Group. La sociedad familiar mantiene el 50% de Bridas Corporation —donde comparte capital con la petrolera china CNOOC— y, por esa vía, el 40% de Pan American Energy, en sociedad con BP.

Un grupo que ya no depende del petróleo

La diversificación marcó la trayectoria de Alejandro. En Uruguay empezó comprando 50 hectáreas y terminó entre los mayores inversores extranjeros del país, con desarrollos vitivinícolas, turísticos e inmobiliarios. Sumó producción de aceite de oliva y un negocio lechero de gran escala en el complejo Estancias del Lago, y levantó un grupo de bodegas con presencia en la Argentina, Uruguay, Italia, Francia, Estados Unidos y Australia bajo la marca Alejandro Bulgheroni Family Vineyards.

La familia y la vida personal

Bulgheroni está casado desde 1996 con Bettina Guardia, que tuvo un papel central en el desembarco del grupo en el sector agroindustrial. Tiene siete hijos: cuatro de su primer matrimonio, uno de su unión con Guardia y dos de ella, a quienes integró a la familia. Buena parte de su agenda de los últimos años transcurre entre la Argentina y Uruguay, donde concentra sus proyectos de vino y hospitalidad.

A más de ocho décadas de vida y con la conducción ejecutiva del negocio energético ya en manos de la generación siguiente, Bulgheroni conserva la presidencia de las cabeceras del grupo y sigue ampliando sus frentes en agroindustria y vino, los que hoy llevan su nombre propio por fuera de los hidrocarburos.