Philippe Jaenada, el Goncourt que salió de un expediente policial

Philippe Jaenada: el Goncourt y los archivos policiales.

Philippe Jaenada recibió el Premio Goncourt 2026 por L’Inconnue du quai de Javel, una novela basada en un crimen de 1949.

La literatura francesa coronó este 3 de noviembre de 2026 a su detective más obstinado. Philippe Jaenada, el escritor que lleva más de una década desenterrando crímenes olvidados de los archivos policiales, ganó el premio Goncourt —el más prestigioso de las letras francesas— por L’Inconnue du quai de Javel, publicada por Flammarion. El jurado lo eligió por seis votos contra tres frente a Sylvain Prudhomme, y el premio llegó donde sus lectores lo venían reclamando hace años: a un autor de culto que convirtió el expediente judicial en materia de gran novela. A los 62 años, Jaenada lo definió con dos palabras: una culminación y un honor.

Un debut premiado y veinte años de rodaje

Nacido en 1964 en Saint-Germain-en-Laye, en las afueras de París, Jaenada llegó a la novela pasados los 30. Su debut, Le Chameau sauvage (Julliard, 1997), ganó de entrada el Prix de Flore y el Prix Alexandre-Vialatte, una doble bienvenida reservada a pocos. Durante los años siguientes publicó con regularidad —La grande à bouche molle (2000), Le cosmonaute (2002), Vie et mort de la jeune fille blonde (2004), Plage de Manaccora, 16h30 (2009), La femme et l’ours (2011)—, libros donde ya asomaba su sello: la primera persona, el humor y una digresión permanente que convierte cada relato en una conversación con desvíos.

Era un autor querido por la crítica y de público fiel, pero todavía no había encontrado el territorio que lo haría único. Lo encontró en los archivos.

El giro que lo hizo inconfundible: novelar los expedientes

Con Sulak (2013), la vida del ladrón caballero Bruno Sulak, Jaenada inauguró la fórmula que lo distingue: elegir un caso criminal real del pasado francés, sumergirse en los expedientes, recorrer los lugares y contarlo todo en primera persona, con sus propias peripecias de investigador metidas en el relato. El libro ganó el Prix d’une vie del Parisien Magazine y el Grand Prix des lycéennes de Elle.

Después vinieron sus dos revisiones más resonantes: La Petite Femelle (2015), que volvió sobre el caso de Pauline Dubuisson, la mujer condenada en los años cincuenta a la que la prensa de su época fabricó como monstruo, y La Serpe (2017), sobre el triple crimen del castillo de Escoire, que le dio el Prix Femina. En 2021 fue por más con Au printemps des monstres, una novela monumental sobre un caso de los años sesenta, y siguió publicando a ritmo sostenido: Sans preuve et sans aveu (2022) y La désinvolture est une bien belle chose (2024). En todos, la misma convicción: los expedientes guardan injusticias que la literatura puede reabrir.

L’Inconnue du quai de Javel: setenta y siete años después, un culpable

La novela premiada aplica el método Jaenada a un caso dormido desde la posguerra: el asesinato nunca resuelto de Louise Cansot, una bretona de 29 años que había trabajado como modelo en París y cuyo cuerpo apareció en septiembre de 1949 a orillas del Sena, en el quai de Javel. Narrada en primera persona, la investigación tiene un guiño que encantó a la crítica: el autor se guía por los métodos del comisario Maigret, la criatura de Georges Simenon, para revisar los archivos policiales y caminar los lugares donde vivió la víctima, hasta armar su propia resolución de un expediente que la policía de la época dejó abierto.

En la votación del 3 de noviembre, el jurado del Goncourt —nueve miembros— le dio seis votos, contra tres para De l’autre côté du lac, de Sylvain Prudhomme; completaban la final Clémentine Mélois y Yannick Haenel. Jaenada sucede así a Laurent Mauvignier, ganador de 2025 con La Maison vide.

Un escritor a la antigua con el premio más moderno de ganar

El personaje público está a la altura de sus libros. Jaenada se describe como un escritor a la antigua, no usa teléfono celular y, recién premiado, avisó que quiere volver cuanto antes a su vida tranquila, inmóvil y aislada, a escribir. También dejó su definición de la felicidad profesional: no hay nada mejor que escribir, buscar y estar en los archivos.

El Goncourt —que premia la novela pero consagra trayectorias— lo encuentra en plena madurez de un proyecto único en las letras francesas: devolverles nombre e historia a los muertos y condenados que los expedientes redujeron a un número de legajo. Louise Cansot, una desconocida durante setenta y siete años, es desde hoy el personaje central del libro más premiado de Francia. De eso, exactamente, trata la obra de Jaenada.