Dean Ho: la dosis justa, según la inteligencia artificial

Dean Ho: inteligencia artificial para personalizar tratamientos.

Dean Ho dirige investigaciones sobre el uso de datos individuales para ajustar tratamientos y desarrollar intervenciones de salud personalizadas.

¿Por qué dos pacientes con el mismo diagnóstico reciben una dosis similar si sus respuestas pueden ser distintas? Esa pregunta permite acercarse al trabajo de Dean Ho, investigador formado en UCLA y radicado en Singapur. Su equipo desarrolla herramientas para ajustar los tratamientos a partir de la respuesta de cada persona, en colaboración con profesionales de la salud.

En la Universidad Nacional de Singapur (NUS), Ho dirige el N.1 Institute for Health y el Institute for Digital Medicine, conocido como WisDM. También encabeza el Departamento de Ingeniería Biomédica. Su investigación reúne ingeniería, análisis de datos y estudios clínicos.

De UCLA a Northwestern: la etapa estadounidense

Ho completó su formación universitaria en UCLA: obtuvo la licenciatura en Ciencias Fisiológicas en 2001, la maestría en Ingeniería Biomédica en 2003 y el doctorado en la misma disciplina en 2005. Después realizó investigación en Caltech y una estancia posdoctoral vinculada con el California NanoSystems Institute y Hewlett-Packard en UCLA. En 2006 se incorporó a Northwestern University.

Una de sus líneas de trabajo se centró en los nanodiamantes, partículas diminutas de carbono estudiadas como vehículos para transportar fármacos. En 2011 participó en una investigación publicada en Science Translational Medicine sobre su uso para mejorar el tratamiento de tumores resistentes a la quimioterapia. Ese trabajo precedió a su regreso a UCLA.

En 2012 volvió a esa universidad como profesor y codirector del Jane and Jerry Weintraub Center for Reconstructive Biotechnology. Su recorrido combinó así el desarrollo de materiales biomédicos con la búsqueda de aplicaciones terapéuticas.

Singapur y la investigación clínica

En 2018 se incorporó a la NUS como profesor. Desde Singapur amplió su trabajo en medicina personalizada y tecnologías digitales aplicadas a la salud.

La universidad informa que Ho y sus colaboradores gestionan una cartera de más de diez ensayos clínicos prospectivos e intervencionistas en humanos. Sus proyectos abarcan distintas aplicaciones, entre ellas oncología, terapias digitales y optimización de tratamientos.

También cofundó KYAN Therapeutics y Biotic Laboratories, empresas vinculadas con el desarrollo y la transferencia de sus tecnologías. Esa actividad acompaña su trabajo académico, aunque cada plataforma debe evaluarse según sus propios estudios y resultados.

CURATE.AI: ajustar el tratamiento con datos del paciente

Una de sus plataformas más conocidas es CURATE.AI. Su funcionamiento parte de observar cómo responde una persona a distintas dosis de un fármaco o una combinación de medicamentos. Con esos datos construye un perfil individual que permite proponer ajustes durante el tratamiento.

La particularidad es que utiliza los datos del propio paciente para personalizar su esquema terapéutico. También considera que una misma persona puede responder de manera diferente a lo largo del tiempo. Por eso, el ajuste no se plantea como una decisión única, sino como un proceso que puede revisarse.

El objetivo es aportar información para las decisiones clínicas. La plataforma se estudia en contextos específicos y sus resultados deben interpretarse según el tratamiento, la enfermedad y el diseño de cada ensayo.

DELTA: el investigador como participante

Ho también participa como único sujeto en DELTA, un estudio de salud digital de tipo N=1. El equipo registra cómo cambian sus biomarcadores frente a intervenciones sobre alimentación, ejercicio y otros hábitos.

La NUS comunicó en agosto de 2026 resultados publicados en PLOS One. El trabajo se apoya en un estudio anterior sobre cambios metabólicos publicado en PNAS Nexus en 2024.

DELTA y CURATE.AI comparten el interés por los datos individuales, pero tienen objetivos diferentes. El primero estudia respuestas fisiológicas y hábitos; el segundo se utiliza para investigar la personalización de tratamientos. Además, los resultados de un estudio con un único participante no permiten establecer por sí solos que una intervención funcionará igual en otras personas.

Reconocimientos y próximos pasos

Ho fue elegido miembro de la National Academy of Inventors en 2018. También es fellow de la AAAS, del American Institute for Medical and Biological Engineering y de la Royal Society of Chemistry. Entre sus distinciones figuran el NSF CAREER Award, el reconocimiento de investigación traslacional de la Fundación Coulter y el V Foundation Scholar Award.

Su trabajo plantea una posibilidad concreta: mejorar el uso de tratamientos existentes mediante ajustes basados en la respuesta individual. Para llevar esa idea a la práctica hospitalaria hacen falta estudios clínicos, evaluación de resultados y colaboración con los equipos que atienden a los pacientes. En esas etapas concentra hoy buena parte de su investigación.