Wael Sawan, el conductor de una de las mayores energéticas del mundo 

Wael Sawan, CEO de Shell

Wael Sawan conduce Shell desde el 1 de enero de 2023.

El ejecutivo de origen libanés-canadiense llegó a la dirección de la petrolera tras 25 años de carrera interna y hoy supervisa operaciones repartidas en cuatro continentes.

Wael Sawan dirige Shell plc desde el 1 de enero de 2023, cuando reemplazó a Ben van Beurden al frente de una de las mayores compañías energéticas del mundo. Nacido en Beirut en julio de 1974 y criado en Dubái, llegó al cargo con doble nacionalidad libanesa y canadiense y una hoja de servicios construida íntegramente dentro de la propia empresa, donde había entrado un cuarto de siglo antes.

Un ingeniero formado entre Beirut, Dubái y Canadá

La formación de Sawan combina la técnica con la gestión. Obtuvo una maestría en ingeniería química en la Universidad McGill, en Canadá, y más tarde interrumpió su carrera para cursar un MBA en la Harvard Business School. Ese doble perfil —el del ingeniero que entiende los procesos de producción y el del administrador formado para conducir grandes estructuras— marcó buena parte de su recorrido posterior dentro de la industria de los hidrocarburos.

El ejecutivo está casado con Nicole y tiene tres hijos varones, un dato que aparece de manera constante en las reseñas biográficas que circularon cuando fue designado. Su trayectoria personal, con raíces en Medio Oriente y estudios en Norteamérica, anticipó una vida profesional de alcance global.

El ascenso interno que lo llevó a la conducción de Shell

Sawan se incorporó a Shell en 1997 como ingeniero en Petroleum Development Oman. A partir de allí encadenó destinos en Europa, África, Asia y América a lo largo de 25 años. Pasó por las operaciones de aguas profundas y por los negocios en Qatar, donde a mediados de la década del 2000 ejerció como country chair y participó en la planificación y las primeras etapas del proyecto Pearl Gas-to-Liquids.

Antes de asumir la conducción general, fue director del negocio upstream de la compañía. En ese rol supervisó la venta de los activos en la cuenca Permian, en Estados Unidos, y la decisión de abandonar las operaciones terrestres en Nigeria. Desde noviembre de 2021 encabezó la división de gas integrado, renovables y soluciones energéticas, y para entonces ya integraba el comité ejecutivo del grupo desde hacía tres años. Cuando se anunció su designación, el presidente del directorio, Andrew Mackenzie, lo describió como un líder con las cualidades necesarias para conducir a Shell con seguridad y rentabilidad a través de su próxima etapa de transición y crecimiento.

Las cifras que maneja Wael Sawan al frente del grupo

La dimensión del cargo se refleja en los números. Por el ejercicio 2023, su primer año completo como CEO, Sawan percibió una remuneración total de 7,9 millones de libras (unos 10 millones de dólares), sobre un salario anual de 1,4 millones de libras. Bajo su gestión, Shell orientó parte de su estrategia financiera hacia la recompra de acciones, con desembolsos cercanos a los 3.500 millones de dólares por trimestre y una racha de catorce trimestres consecutivos con recompras iguales o superiores a los 3.000 millones, con el objetivo de acortar la distancia frente a las grandes energéticas estadounidenses.

Su llegada también trajo una reorganización interna. A fines de enero de 2023 combinó las divisiones de producción de petróleo, gas y GNL bajo una misma estructura, encabezada por Zöe Yujnovich, y fusionó las operaciones de renovables con las de refinación y comercialización, a cargo de Huibert Vigeveno. La reforma redujo el comité ejecutivo de nueve a siete integrantes. “Menos interfaces significan mayor cooperación, disciplina y velocidad”, sostuvo Sawan al explicar el cambio.

Una conducción con foco en los mercados clave

El perfil de Sawan se completa con su presencia en los frentes donde Shell define su futuro. En febrero de 2026, durante una conferencia con inversores, ratificó el interés de la compañía por los activos no convencionales y descartó versiones sobre una posible salida de mercados estratégicos. Esa intervención mostró el rol que ocupa hoy: el de un directivo que, además de administrar el portafolio global, sale a fijar posición ante los analistas cuando circulan versiones sobre los movimientos de la firma.

A poco más de tres años de su llegada, el ingeniero formado entre Beirut, Dubái y Canadá conduce un grupo que sigue redefiniendo su mezcla de negocios entre los hidrocarburos y las energías de baja emisión. La próxima presentación de resultados volverá a poner a prueba la estrategia de retornos al accionista que definió desde su primer día.